Una carta de más y es pura euforia — o puro drama. Uno convierte una noche cualquiera en un torneo familiar improvisado.
Ver en Amazon →Cinco minutos para aprender, una partida completa para descubrir quién se pone competitivo.
Funciona tan bien para una noche en pareja como para una cena familiar completa.
El juego que viaja, va a la cabaña, o cabe en la mochila sin ocupar espacio.
Para noches en familia donde todos, desde los más pequeños hasta los abuelos, pueden jugar juntos sin reglas complicadas.