Un error detectado justo después de imprimir — sin necesidad de reimprimir todo. Una pasada de cinta, y el documento vuelve a verse impecable en segundos.
Ver en Amazon →No hay que esperar para escribir encima — a diferencia del corrector líquido.
Suficiente para tener uno en cada cajón sin quedarse nunca sin uno en el peor momento.
La cinta no se deshilacha a mitad de una corrección, a diferencia de las versiones económicas.
Para quien todavía corrige documentos impresos — formularios, contratos, exámenes — y quiere algo más limpio que una línea tachada con lápiz.